Mostrando entradas con la etiqueta Cuisine francesa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cuisine francesa. Mostrar todas las entradas

lunes, 19 de septiembre de 2011

Ratatouille hot y arroz frito


Ingredientes (4 personas):

5 tomates
1 pimentón
3 calabacines verdes
1 berenjena
1 cebolla
2 dientes de ajo

Jengibre
Curry al gusto
Paprika picante
Aceite de oliva

1,5 tazas de arroz (integral)
1 ramita de cebolla larga
2 cucharadas de aceite de ajonjolí (o cualquier otro)
3 cucharadas de salsa de soya
1 cucharada de salsa nưc mm (opcional)
Paprika no picante


Qué terrible regresar de vacaciones, encontrar la nevera vacía, la plantica de orégano agonizante, la pila de correo con la declaración fiscal, los millones de e-mails por contestar y la depresión post-vacacional.  Qué terrible reencontrarse con aquellas tediosas labores necesarias a una buena higiene de vida: hacer compras, hacer el aseo, lavar los platos. Fíjense bien: la cocina no está entre estas últimas, para mí la cocina no es una labor tediosa.  Esta vez regresamos cargados de Bretaña con una bolsita de verduras frescas: cebollas, calabacines, tomates y ajo del huertico de los suegros.  Así se me dio por hacer la famosa ratatouille francesa, eso sí, con un toque hot: jengibre, curry y paprika hot, hot hot.

Comienza por cocinar el arroz a la francesa, no por pereza (crónica desde que llegué de vacaciones), sino porque este tipo de cocción permite obtener un arroz bien sueltico. Llena una olla con abundante agua, agrega el arroz (bio e integral) cuando esté hirviendo y déjalo cocinar por 15 minutos. Prueba la cocción y escúrrelo con el colador.  No le agregues sal durante la cocción ya que en el paso siguiente agregaremos la salsa de soya, que es de por sí bien salada.

Pica finamente la cebolla, corta en rodajas los calabacines y en cuadritos la berenjena y el pimentón. Sofríe los ingredientes según su  tiempo de cocción.  Primero la cebolla, unos minutos más tarde la berenjena y el pimentón y por último los calabacines. Cubre y déjalo sofreír durante 10 minutos. Pica finamente los tomates, agrégalos a las verduras y deja cocinar otros 10 minutos. Salpimienta, condimenta con curry y paprika hot, hot hot. Machaca en un mortero los dos dientes de ajo y 1,5 cm2 de jengibre e incorpóralos a las verduras antes de apagar el fuego. La tardía incorporación de estos dos últimos ingredientes es indispensable. En efecto, si lo agregas al principio de la cocción los sabores tienen tendencia a atenuarse. Eso me lo enseñó Krista, una antigua amiga sueca.  

Mientras se cuecen las verduras fríe el arroz. Pon a calentar 3 cucharadas de aceite de ajonjolí en una sartén a fuego alto, agrega la cebolla larga finamente picada. Cuando el aceite esté bien caliente agrega el arroz y sofríelo sin dejar de removerlo, sino se te quema. Agrega una cucharadita de paprika, 2 cucharadas de salsa de soya, ½ cucharadita de salsa nưc mm y sigue sofriendo. Baja el fuego y déjalo cocinar hasta que quede bien tostado y se forme el famoso cucayo que amamos tanto los costeños.  Tuve la mala idea de cocinar el arroz con sal, por un reflejo salino característico de la costa, el arroz me quedó entonces salao, lo cual pude embarajar con la ratatouille que me quedó bien picantica y condimentada pero sin sal.  Les aconsejo entonces no salar el arroz y un poco la ratatouille, para evitar pasar bochornos.

La ratatouille es un plato que puede también servir de acompañamiento para carnes y pollo. En mi caso, se me antojó un platico vegetariano.

lunes, 23 de mayo de 2011

Sopita de champiñones


Para 2 personas
250 gr de champiñones
1 cucharada de mantequilla
15 cl de vino blanco seco (opcional)
1 cebollas cabezonas
½  diente de ajo
3 cucharadas de crema de leche
75 cl de caldo de pollo (puede ser un cubito diluido en agua)
1 cucharadita perejil picado (opcional)
Sal y pimienta al gusto
Pan tostado

Se trata de una sopita borracha, o no. A Elouan no le gustó, pero es que a veces se hace el viejo chocho. El cuento es que ese día habíamos comido un pescadito relleno con piñones, hinojo, limón y salvia acompañado con un puré de papas y ajo y nos ajamos tanto que cuando le serví la sopita al señor solo le supo a ajo.  El pan tostado con ajo no contribuyó a hacerlo cambiar de parecer. Pero en fin, la sopita es rica, con full proteínas así que no es necesario ir fritando la carne.
Además de rica se trata de una sopita rápida y fácil, se pone a sofreír la cebolla picada con la mantequilla, se le agregan los champiñones cortados en rodajas y el ajo machacado, agrega un poco de sal, cubre y déjalo cocinar por unos minutos. A continuación agrega el vino, el caldo y déjalo reducir a fuego lento durante 15 minutos.  Retira de la estufa, agrega la crema de leche, el perejil y licúa. Como me quedaron unas tiritas de tocino del pescadito relleno del medio día decidí asarlas y agregarlas para decorar.

domingo, 22 de mayo de 2011

Mon chou violeta

Mon chou [shu], cielito mío según el diccionario, mi repollo violeta. 

Desde hace varios meses he decidido contrarrestar la malparidez del lunes dedicándolo a mis actividades caseras, no voy ni a la biblioteca, ni preparo clases, ni corrijo exámenes ni nada. Voy a la piscina, nado un par de kilómetros los días buenos, voy a la escuela de manejo y de regreso paso por el supermercado bío que me ha inspirado un par de recetas.  Primero lo primero, la crema de la crema de las preparaciones bío-bobo (bío – burgués  – bohemio): las semillitas germinadas. 

Me compré un par de cajitas de semillitas de mostaza, hinojo, rábano, puerro, entre otras que he puesto a germinar durante varios días en un súper artefacto especial, un pote de vidrio con tapa de plástico con el que me tumbaron 8€ porque hubiera podido hacerlo en casa artesanalmente. El cuento con las semillitas es que decoran cualquier plato, sobre todo las de remolacha, y tienen un gran contenido nutricional. En mis excursiones a la tienda bío-bobo También he encontrado otros productos que me han permitido reinterpretar la famosa comida de lunes, el arroz con lentejas. Encontré un tipo de lentejas llamada Beluga, porque disque es el caviar de los vegetarianos, son redonditas y negritas y las acompaño con amaranto, un cereal precolombino olvidado por los latinoamericanos, para así variar el aburrido y tradicional manjar del lunes. Pero eso se los cuento después.
Pero en fin, con mi  repollito violeta bío y mis semillitas bío y mi arroz violeta de Tailandia un lunes de malparidez hice uno de los platos cuya coloración y sabor lo hacen merecedor  de un articulito en el blog.  

Ingredientes
1 repollito violeta
200 gr de tocino en cuadritos
15cl de vinagre balsámico o vino blanco (según el presupuesto)
1 cucharada de aceite de oliva
1 cebolla
1 taza de arroz violeta o integral
1 puñado de semillitas germinadas


 
La preparación del arroz es bastante tradicional, la diferencia es que el arroz integral como el arroz violeta necesita más tiempo para estar en su punto, en general unos 25 minutos. Mientras  cocinas el arroz según el método que prefieras, pilaf o en agua, puedes ir preparando el resto.

Si no conseguiste el tocino ya cortado en cuadritos, pídele al carnicero una tira de tocino donde predomine la carne y córtala en trocitos bien pequeños eliminando el exceso de grasa. Pon a calentar una sartén y agrega los trocitos que se sofreirán en su misma grasa. Cuando estén doraditos elimina con una cuchara el exceso de aceite. Ojo con echarlo en el lavaplatos, además del carácter poco ecológico del procedimiento, te expones, como yo, a un regañón por parte del que tendrá que destaparlo.
A continuación corta el repollo en dos, luego finamente en juliana para obtener tiras bien delgaditas. Corta la cebolla de la misma manera. Sofríe la cebolla en dos cucharadas de aceite de oliva, agrega el tocino y el repollo y a fuego alto deja que se cocine unos 5 minutos, removiendo constantemente para que no se queme. Agrega el vino blanco o el vinagre balsámico, cubre, baja la llama y déjalo cocinar durante otros 5 minutos. Salpimienta con precaución ya que el tocino es un ingrediente salado.

Con la ayuda de mi molde artesanal marca cocacola (de 1,5L) dispuse el arroz en la base, luego el guiso de repollo y decoré con las famosas semillitas germinadas.

Bon appétit!

NB[1]: Por cierto, para que no me demanden por plagio, la idea del repollito es una copia adaptada del plato de Ludo y Sylvie.  Ellos lo sirvieron frío, como entrada, Elouan lo prefiere de esta manera.


[1] Nota para bobos según mi profesora

sábado, 27 de noviembre de 2010

Flammekueche

Ayer estuve en casa de Doudou y Marta. Doudou como buen alsaciano, muchas veces nos ha deleitado con las recetas de su región, entre esas, unas pastas sospechosas preparadas a base de hígado de carne triturado y que él llamó lewerknepfle o algo así. Esta vez, nada de empanadas, preparamos una receta deliciosa y generosa, excelente para acumular las calorías tan necesarias en la época invernal. Flammekueche quiere decir tarta flambeada, pero yo prefiero llamarla Flamecucha o Chucha flambeada.

Para 2 tartas se necesita :

500 gr de harina de trigo

5cl de aceite de oliva

½ cucharadita de sal

15 cl de agua tibia

50 cl de crema de leche espesa

4 cebollas

100 gr de queso gruyère

200 gr de tocino en trocitos

Precalienta el horno a 200º.

Primero prepara la masa, poniéndola en una superficie limpia. En el centro pon el aceite de oliva, la sal y agrega poco a poco el agua tibia mientras amasas hasta obtener una textura homogénea.

Deja reposar la masa durante 15 minutos, luego haz una bola y córtala en dos. Seca la superficie de trabajo, agrega un poco de harina para que la masa no se pegue y comienza a extender la masa con un rodillo hasta obtener una masa de 2 milímetros de grosor, cuadrada o redonda, como prefiera tu horno. Esta operación requiere fuerza, consíguete un pinche, como yo. Repite la operación con la masa restante.

En un recipiente mezcla la crema de leche con una pizquita de sal y de pimienta. Corta las cebollas en rodajas.

Vierte la crema sobre la masa, agrega la mitad de las cebollas y la mitad del tocino y reparte uniformemente.

Agrega el queso por encima. Este queso gruyère, el queso cotidiano de los franceses, puede ser reemplazado por un queso tipo mozzarela.


Hornea durante 20 minutos. Sirve y acompaña la cucha flambeada con una ensaladita para la calmar la consciencia.

martes, 23 de noviembre de 2010

Filete bonito


El filet mignon es un plato francés por excelencia que cuyo nombre designa una preparación con esta porción de cerdo de textura blanda. El más el tilín tilín que las paletas. En realidad es super fácil cocinarlo y el resultado impresionará a sus invitados.

Yo lo hice para recibir en casa a Doudou y hacer alarde un ratico de mi conocimiento de la cocina francesa. De hecho el Doudou, tan lindo, me trajo un regalo muy acorde con mis pretensiones del momento.

Para 3 personas

1 Filet mignon de cerdo de 500 gr

1 cebolla

12 pepinillos en conserva

15 cl de vinagre balsámico

25 cl de crema de leche

3 nabos

3 patatas

Corta las cebollas en rodajas y ponlas a sofreír en una olla de presión con una cucharada de mantequilla. Agrega el filet mignon y déjalo dorar por ambos lados unos minutos. Cuando esté dorado, desglasa con el vinagre balsámico. Agrega 25 cl de agua, los pepinillos cortados en rodajas, cubre y déjalo cocinar durante 20 minutos a fuego medio. Mientras tanto lava, pela y corta en cubos de 1,5 cm2 los nabos y las papas. Calienta en una sartén 2 cucharadas de mantequilla y una cucharada de aceite, agrega las papas y sofríe a fuego moderado. Tapa pero mantente atento al color de las papas. Lulo, quien realizó el acompañamiento, y yo tenemos opiniones divergentes en cuanto a la cocción de las papas y los nabos. Yo digo que los nabos son más duros que las papas y que por ende necesitan más tiempo de cocción, él dice lo contrario. En todo caso agregó los nabos 10 minutos después y esas fueron las papas más largas de mi vida. Largas y carbonizadas las papas, pero digamos que eso le agrega encanto al plato. Entonces, si deciden hacer nabos y papas, hagan la prueba, sofríanlos por separado y me dicen cómo les va. En todo caso, la mezcla es exquisita.


Cuando el Filet mignon esté cocido retíralo de la olla y córtalo en rodajas. Agrega la crema de leche a la salsa restante en la olla y caliéntala. Sirve a tu gusto cubriendo los medallones de Filet mignon en su salsa. Doudou dijo que estuvo muy bueno. Cierto Doudou?

jueves, 28 de octubre de 2010

La Tartiflette


También conocida desde hoy por su nombre español tartifleta, es un plato tradicional de la región montañosa de Saboya hoy en día orgullo de los saboyardos. El ingrediente principal, el queso Reblochón, originario de la misma región y cuya historia está íntimamente ligada a la tartifleta, es de textura cremosa. Preparado a base de leche de vaca, tiene un ligero sabor, según algunos, a avellana.


Para preparar esta receta para 4 personas se necesita:

2 ½ lbs de papas
200gr de tocino cortado en trocitos
1 cebolla cortada en rodajas
Medio queso Reblochón, que puede ser remplazado por otro tipo de queso con textura cremosa.
2 cucharadas de crema de leche líquida
Un dientecito de ajo (opcional)
Nuez moscada (opcional)
Sal, pimienta


Comienza lavando y pelando las papas, córtalas en rodajas de 1 centímetro de grosor y ponlas a cocinar en abundante agua. Ten cuidado de no echar demasiada sal, pues el tocino es naturalmente salado y el plato podría resultar en un potencial ataque cardiaco.

Mientras las papas cuecen, sofríe en una sartén la cebolla cortada en rodajas con una cucharada de aceite. Cuando estén doradas, agrega los trocitos de tocino y continúa la cocción a fuego lento, removiendo de vez en cuando para evitar que se pegue. Agrega el ajo y raspa por encima un poco de nuez moscada. Esta etapa es opcional, pero le dará más sabor al plato.

Precalienta el horno a 200º.

Cuando las papas estén cocidas, sin por lo tanto estar desbaratadas, retíralas del fuego y escúrrelas.

Unta una refractaria mediana con un poco de mantequilla y pon en el fondo la mitad de las papas. A continuación agrega el tocino y la cebolla y termina con la segunda mitad de las papas.

El queso se agrega en lonchas gruesas al final, el Reblochón también puede ser reemplazado por un queso tipo mozzarella. A continuación pon el plato en el horno previamente calentado durante 20 minutos, hasta que el queso adquiera un aspecto gratinado.

Este plato se acompaña en las grandes ocasiones con un vino blanco seco. Como no podemos pasarnos la semana en un estado de ebriedad, escoge la bebida que más te guste, recordando sin embargo que es un plato rico en calorías y generalmente preparado en invierno. Ayer por la noche lo preparé y hoy a medio día tuve el placer de confirmar una regla muy conocida; siempre es más rico al día siguiente.

Bon appétit!